Consciencia · · 1 min de lectura
Consciencia en el bosque: de pensar a percibir
En el bosque, la atención puede pasar de la cabeza a los sentidos. Un pequeño ejercicio para que lo pruebes tú mismo.
En el día a día, nuestra atención suele estar dirigida hacia delante: tareas, citas, pantallas. El bosque ofrece otra cosa: una atención amplia y suave que no se aferra.
Fascinación suave
Los psicólogos ambientales Rachel y Stephen Kaplan lo llamaron soft fascination: las hojas al viento, el agua que fluye y las manchas de luz en el suelo atraen la mirada sin exigirla. La mente puede recuperarse.
Un pequeño ejercicio
- Busca un lugar donde puedas estar de pie o sentado unos minutos.
- Cierra los ojos o baja la mirada.
- Percibe tres cosas que oyes.
- Percibe dos cosas que sientes en la piel.
- Percibe un olor.
- Abre los ojos y mira como si vieras este lugar por primera vez.
Lo que puede pasar
Quizá notes que los pensamientos se vuelven más silenciosos. Quizá no, y eso también está bien. No se trata de conseguir algo, sino de estar ahí.
Percibir es una forma de presencia.
¿Te apetece vivir el bosque en persona?
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